Yo de mayor quiero ser emprendedor

El título quizás no sea muy correcto ( ya no soy tan crio, con 22 años encajo en la categoría “mayor”) pero refleja a la perfección mis inquietudes actuales.  Estoy a punto de dar el salto a la vida laboral, despues de 5 años estudiando Ingenieria Informática Superior en la Universidad Carlos III de Madrid siento [...]

El título quizás no sea muy correcto ( ya no soy tan crio, con 22 años encajo en la categoría “mayor”) pero refleja a la perfección mis inquietudes actuales.  Estoy a punto de dar el salto a la vida laboral, despues de 5 años estudiando Ingenieria Informática Superior en la Universidad Carlos III de Madrid siento la necesidad de empezar a trabajar.

Cuanto más analizo la cultura laboral actual más me desanima el lanzarme a enviar curriculums para hacer entrevistas y entrar en el ciclo laboral actual en el que me puedo pasar, como mínimo, 3 o 4 años con un salario mileurista y sin que se aprecien mis cualidades. Y es que a  mi alrededor veo continuamente la misma actitud de buscar un puesto de trabajo “comodo” en el que pagen lo máximo posible y sin complicaciones. Chapar de lunes a viernes, sufriendo la semana lo mejor posible y esperando a que llege el fin de semana para disfrutar realmente de la vida. Mayoritariamente nos da bastante igual los resultados que provoca nuestro trabajo en en la empresa, muchas veces motivado por el propio ambiente de mal rollo y el tipico jefe que parece ser que si no es impertinente y el más cabrón (con perdon) no es un buen jefe.

Ni que decir tiene que encontrar un trabajo que inspire y con el que disfrutar parece un tópico únicamente encontrable en lugares idealizados al estilo Silicon Valley y reservado para un puñado de afortunados. Yo me niego a aceptarlo, al menos, hasta agotar las alternativas.

Desde muy pequeño empecé a sentir curiosidad por internet, la mayoría de niños a mi edad, navegaba en busca de chats, o cualquier pasatiempo. Sin embargo, yo fui más allá y me interesé por saber de donde salían aquellas paginas que aparecían como por arte de magia en el navegador. Aquella inquietud coincidió con mi descubrimiento de los PDAs, por aquel entonces reinado por Palm. Me parecía alucinante la posibilidad de concentrar la funcionalidad de un PC en un dispositivo tan diminuto y que entraba en la palma de mi mano.

Por aquellos tiempos tendría unos 14 años, mis conocimientos de programación eran nulos, ni si quiera sabia que era un bucle for, pero lo tuve claro, no pararía hasta realizar mi propia página web cuyo tema sería los PDAs Palm. Con mi meta marcada empecé a investigar como se realizaban las webs.

El resultado de aquella primera página no fue muy bueno, pero afronté el sindrome de la página en blanco, esto marcó un punto de inflexión que cambiaría toda mi vida. Sentí por primera vez esa sensación de hacer algo de lo que uno se siente orgulloso, pasó de una idea que purulaba mi cabeza a un resultado tangible y útil, visible por todo el mundo. Fui yo quien lo hizo y fui yo quien quería hacerlo, era trabajo, dediqué muchas horas y me produjo muchos dolores de cabeza, pero era un trabajo que yo mismo decidí hacerlo, ningún jefe me obligó hacerlo, yo quería y me gustaba, de otra manera habría abandonado el proyecto ante la primera dificultad.

Pronto se convirtió en mi droga, yo ni siquiera tenía una Palm, pero mi ilusión era tanta que seguí dedicandole mi tiempo a mejorar y crear contenidos. Pronto abandoné los videojuegos y Tecnopalm se convirtió en mi hobby. Me encantaba hacer páginas webs. Cuando veía la tele o echaba una partida al Mario de la Nintendo 64 también me divertía, pero al final de la partida sentía ese vacio de… ¿y para que me ha servido esto?. Por el contrario el crear páginas webs me reportaba una satisfacción más hallá del momento, tenía un resultado que perduraba. Aquella página web no se puede comparar a ninguna empresa pero yo, en aquel momento ,me sentí como Bill Gates en su oscuro garaje.

Desde entonces mis inquietudes siguieron extendiendose e inicié nuevas páginas webs y nuevos negocios, siempre con la misma filosofia, disfrutar con lo que uno hace, no hay que dejarse llevar por los topicos de la sociedad y siempre hay que cuestionarlos, para mi trabajar sería sinónimo de disfrutar. Otro de los proyectos que siguió a Tecnopalm fue la apertura de mi propia tienda On-line, recuerdo que fue en el instituto, aún no era mayor de edad y no podía constituir mi propia empresa, pero gracias a un amigo de mi padre empecé a facturar bajo su firma. La tienda, como no podía ser de otra manera por aquel entonces, era sobre PDAs. Yo la programé desde cero, erá mi contable, atención al cliente y hasta el mensajero. Trabajaba bastante pero me gustaba, incluso empecé a importar los productos desde China, la ilusión era total. Si que es verdad que habia momentos de estrés o dias de malos, pero el balance siempre erá muy positivo, y ya no hablo de dinero, sino de satisfacción personal. De nuevo el resultado no sería abrumador (unos 200 pedidos en un año) pero para mi fue como montar la mayor de las empresas.

No fue hasta hace unos meses hasta que me auto-diagnostiqué esta “actitud” mia, visitando el portal Loogic y el blog de Carlos Blanco, me di cuenta que mi perfil encajaba perfectamente, yo debía tener alma de emprendedor ¿no?. Para mi una vida plena no se basa sólo en tener los fines de semana libre, para mi, una vida plena, significa disfrutar de lunes a domingo.

Para ello necesito trabajar, pues el dinero es imprescindible, pero quiero disfrutar trabajando y no veo otra manera de disfrutar que hacer lo que me gusta, cuando y como quiero, sentir esa sensación de satisfacción, de superar los retos que uno mismo se marca, innovar y crear algo de lo que sentirse orgulloso. No conformarse con lo que nos ponen delante de nuestros ojos, con esa lista de vacantes laborales que nos ofrecen, cuando podemos crear de la nada nuestra vacante personal que se ajusta como un guante a nuestras necesidades y deseos. Evidentemente no es el camino fácil es un camino que nos reta pero precisamente ahí está uno de sus atractivos. El inconformismo y la actitud de buscar el camino que queremos seguir, aunque muchas veces no exista dicho camino y debamos crearlo nosotros mismos.

El célebre Paulo Coelho refleja a la perfección este espíritu en una de sus frases: Lucha por tus sueños o los demas acabáran imponiendote los suyos. Y es que siempre ha sido así en el mundo laboral, hay unos pocos que consiguen hacer realidad sus sueños, son aquellos que crean su propia empresa y triunfan. Luego está el resto, los cuales trabajamos en empresas de terceros, aquellos que trabajamos para hacer realidad un sueño, el problema es que trabajamos para hacer realidad el sueño de otra persona y no el nuestro.

Yo lo tengo claro:

Quiero luchar por mis sueños.

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