El otro día leí un artículo en la revista emprendedores sobre en qué momentos o situaciones nos surgen ideas brillantes para montar un negocio, o porque no, ideas de cualquier índole. El artículo me hizo reflexionar y pensar sobre mis momentos de inspiración. Podrá parecer curioso pero las mejores ideas siempre acuden a mi cabeza en [...]
El otro día leí un artículo en la revista emprendedores sobre en qué momentos o situaciones nos surgen ideas brillantes para montar un negocio, o porque no, ideas de cualquier índole. El artículo me hizo reflexionar y pensar sobre mis momentos de inspiración.
Podrá parecer curioso pero las mejores ideas siempre acuden a mi cabeza en periodo de exámenes, cuando estoy estudiando en la soledad de mi propio cuarto. Justo en esos momentos de saturación frente a mis apuntes y en la que someto a mi cerebro a mayor presión , mi cabeza, de manera incosciente, se aleja por unos minutos de las fórmulas y teoremas. Con una agilidad inusual soy capaz de generar muy buenas ideas para nuevos negocios o refinar algunos de los que ya tengo en mente desarrollar cuando tenga tiempo.
Otro de mis momentos estrella para la generación de ideas y que supongo es mas usual es cuando me voy a dormir. Hay personas que nada más adoptan la posición horizontal y tocan las sabanas caen dormidos profundante. Yo no soy de ese tipo de personas. Siempre me quedo desvelado entre media y una hora. Me quedo desvelado dando vueltas a los acontecimientos del día, tareas que debo realizar el próximo día y en general pensamientos de cualquier tipo. Muchas veces cuando mi desvelo se prolonga más de lo habitual empiezo a ponerme nervioso y envidio la facilidad con la que algunos consiguen dormirse. Otras veces pienso en lo afortunado que soy, y es que entre esos pensamientos que muchas veces no llegan a nada, hay veces que “resuelvo” algun tema o tarea por realizar y que tengo adherido a mi ser como una sanguijuela se adhiere a su huesped. Otras veces se me ocurren ideas geniales, más de una vez me he levantado en busca de un post-it para apuntarlas, las apunto por miedo a que esas ideas se confundan en mis sueños y sea incapaz de recordarlas al día siguiente. Y es que nunca se sabe con certeza cuando le llegará a uno esos momentos de inspiración.Por lo que cuando llegan hay que intentarlos aprovechar al máximo, aunque eso implique levantarse de la cama a las 2 de la mañana en la oscuridad del cuarto intentado buscar un boligrafo y papel para apuntar.
Y a vosotros ¿cuando o donde os llegan esos momentos de inspiración?.
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1 comentario
A mi me llega la inspiracion en la cama cuando me acuesto es como un mecanismo,un ritual mi mente pasa a otra fase y empiezan a fluir historias yo misma me sorprendo a la velocidad que mi imaganacion es capaz de crear personajes,lugares situaciones, y como a tíme dan ganas de tomar notas y retener todo ese flujo de inspiracion constante.En realidad lo quue a mí me gustaria seria escribir para dejar plasmadas estas historias en libros que mucha gente pudiera leer,y es por eso que mi subscociente almacena las historias, por si algún día yo me lanzo a compartirlas con los demas.
En fin alexis me ha gustado tu articulo;y decirte que gracias a personas que han imaginado creado e inventado el mundo ha progresado y se ha enriquecido . Sigamos quedando con la inspiracion en nuestra cita nocturna.